Alertas vs “la trampa electorera” (parte I)


Por Leonel Diaz Rogel el 13/04/2021 - 06:31

Unos legislando al vapor sin atender las imperiosas necesidades sociales que ameritan un cambio radical y profundo en lo que se entiende como incipiente democracia mexicana, permitiendo manga ancha para que los partidos políticos o empresas familiares, cantinas de cuates o clubs de “Tobi Y Lulú” sigan a la alza, aumentando la carga que trae en un caos al erario público por aquello de las sangrías, que durante los años electoreros o no, se resienten sin que exista poder legal o humano que detenga y extinga la práctica tercermundista por proliferación putrefacta y repudiada, de pseudos partidos políticos que sólo sirven para maldita la cosa, es decir para nada y con los mismos de toda las generaciones de politicastros egresados del PRI, aumentados por el PAN y abonados por el PRD, mismos que han dado vida a MORENA, engendro que muestra sus verdaderas intenciones en conductas antidemocráticas en sus procesos de elección interna ya para sus dirigencias, ya para la asignación de candidaturas a puestos de elección popular; en ese escenario en donde la sociedad es la que sale perdiendo siempre, los programas sociales sirven de chantaje con fines específicamente dirigidos a la compra de votos y conciencia de votantes, y en donde la situación que se percibe cada tres y seis años, es de pronóstico reservado ante la creciente ola de violencia electoral con que se lacera la credibilidad y se carcome la confianza ciudadana.

Otras generando la dupla, con exigencias de paridad y sin que en los hechos demuestren que son honestas, capaces y menos mejores que sus pares varones, ellas en complicidad con sus homólogos, aprendiendo lo peor, asumiendo las tareas fáciles, sin el menor esfuerzo, del enriquecimiento gracioso virtud a sus “hermosas” “capacidades” y “talentos”, esgrimiendo o apuntalando las enseñanzas de la triste historia o antecedentes de la clase política otrora dominada por los “machos”, ahora con el dique de la féminas, y con resultados iguales o peores que los de aquellos, las muestras por doquier, en todo el orbe, de norte a sur, y de este a oeste, en cualquier latitud no sólo de México o Morelos sino del planeta; ni la Ley ni el Derecho hacen justicia para los gobernados, menos quienes teniendo esa oportunidad de servir sólo engañan y se sirven al momento de ocupar espacios de empoderamiento pasajero, temporal y tal vez único en su mediocre paso por esos cargos en los que se suben al tabicón y se marean, en fin, ni unos y menos otras, la realidad corrobora que la corrupción, la impunidad, los merolicos y las farsantes que han estado o pretenden llegar, se niegan la posibilidad para trascender en lo personal y familiar y optan por construir castillos de arena, que en poco tiempo se les desmoronan descobijando sus veleidades tramposas y esos sueños de reyes y emperatrices convertidos por los resultados en las urnas en sus peores pesadillas.

*IR